Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

14 oct 2009

Gran Hermano


No, no es una alusión al programa de tv o cualquiera otro de los realities (así se escribe en inglés) que pululan en la pantalla. Es más bien una reflexión sobre un noticia que me atrajo la atención (tras mucha celebración futbolera).
En una no tan sorprendente movida, averigüe por Robot 6  sobre la eliminación de Dragonball de una biblioteca pública en Maryland, EE.UU y la discusión si debe o no permanecer en exhibición.
Como señala la noticia publicada por Laura D'Alessandro es necesario entender QUIÉN ES el público objetivo de la obra. No porque veas monitos comicos se trata de obras para niños. Sin tampoco olvidar que el contexto de la obra es de otro país, con otras formas de ver y explicar el mundo a sus niños diferente, con otras connotaciones. Eso en el pasado ha causado diversos malentendidos (el tristemente celebre caso de los "Caballeros del Zodíaco porno" de los que se hablo con la llegada fuerte de los animes en VHS en los '90 me viene a la memoria).
Pero si hablamos de censura no podemos olvidar los casos en Europa donde la controversia en torno a la eliminación de  tomos de Tin tin (que tan bien ilustra Cels Piñol en Zona Negativa) o   nos hacen preguntarnos sobre si no vivimos en 1984 (el libro de Orwell, si son capaces de superar las primeras páginas), donde los designios de las tendencias politicamente correctas hacen reescribir la historia, borrando, eliminando o reescribiendo el pasado.
No me opongo al derecho a cada uno a manifestarse como quiera, ni que algunos de estos manifiesten comportamientos que hoy nos parecerén reprobables, pero... Carajo.  Quienes adquieren o promocionan estos productos olvidan que:
  •  tienen que ver cual es el contexto del origen de la obra en cuestión. Y 
  •  fijarse a quien va dirigida. 

No es tan dificil a la hora de calificar una obra, pero requiere entender que hablamos de un medio con multiples tematicas, para todas las edades. O de agregar editoriales que expliquen el contexto

Un buen caso es La espada del inmortal de Hiroaki Samura. El personaje principal, Manji, usaba por emblema una sauvastica, similar a la esvástica (a ver si se percatan de la diferencia), pero al principio de la edición española de Glenat, se aclaraba los orígenes del símbolo que preceden al uso que le dieron los nacionalsocialistas alemanes.
Aunque quizas solo exagero y todos estos son casos aislados de individuos pequeños que buscan llamar la atención para sus propias agendas, sin entender sobre el tema que legislan (lo que ocurre en gran mayoría de los casos). ¿Cómo reaccionarian de saber que incluso escritos como Mi lucha de Adolf Hiter (si, ESE Adolf Hitler) tiene una versión en manga en Japón?
Si algo no me gusta, simplemente no lo leo. Pero obligar a otros a seguir mis valores... Pues hay una delgada línea entre la tiranía y al protección de un gran hermano mayor.
(Imágenes de Ciudad Escorpión y Robot 6)

10 oct 2009

Dedalos: El destino de Icaro.

Pues gracias al dato de mi amigo Luciano me enteré de la existencia de este documental que narra lo que fue el devenir de la editorial Dedalos, uno de los muchos intentos de establecer una industria profesional de comics en Chile durante los años noventa. Es interesante echarle un ojo y reflexionar sobre cuales fueron sus aciertos y errores. Si lo han visto bien por ustedes, sino, aprovechen esta oportunidad:


Mis recuerdos personales de la Editorial Dedalos se concentran en lo que fue Rayen y la historia de 1/2 Noche (mi favorita) y los primeros de Diablo (lo que menos me gustó). Aún conservo un par de números entre las columnas de las revistas que coleccionaba. Y eso que a provincias llegaban de manera bastante esporadica. A nivel técnico y de producción, se notaba el esfuerzo de los administradores por sacar un buen producto. Quizas el guón flaqueaba en algunos numeros pero eran historias que se estaban construyendo y de las cuales, algunas nunca vimos el final.
Para todos los que ansian sacar su propio proyecto adelante, conviene conocer su historia y entenderla, para evitar caer en los errores que llevaron a la perdida de un buen concepto. Dedalos en mi perspectiva creo una imagen de marca que se perdió al desaparecer del mercado.
Quizas lo ironico fue el nombre escogido, porque en este caso fue Dedalo (y no su hijo) quien quemó sus alas al acercarse al sol que era su sueño.

7 oct 2009

Esos locos bajitos....

Uno de mis crossovers soñados es uno que nunca va a ocurrir por varias razones: primero, uno de los creadores está muerto; segundo, el formato que publican a los involucrados no prodiga este tipo de eventos; tercero, es absolutamente innecesario.

Me refiero al encuentro entre Charlie Brown (o Carlitos como le conocen algunos), creado por Charles Schulz (quien nos dejó en febrero del 2000) y Mafalda, creada por Joaquín Salvador Lavado (alias Quino, y que sigue con nosotros).
Ambos personajes comparten varias características: son niños, tienen una curiosa colección de amigos, y cada uno enfrenta el mundo con una filosofía especifica: Charlie, con una pesadumbre perpetua; Mafalda, con una agresiva actitud crítica al mundo.
En lo narrativo, ambos personajes habitan (tiempo presente, los personajes de cómic viven mientras se les lee) la strip o tira diseñado para la página de diarios, en los que desde una a siete viñetas, relataban una historia en que desde su inocencia miraban un mundo a veces demasiado hostil a ellos. No por nada, Mafalda nació como homenaje a Charlie, pero crecería más allá de la copia para retratar un periodo de la historia argentina, que trascendió el tiempo. Y a ambos les bastó una línea sencilla para descubrir los matices grises del mundo.
Pero como niños, a pesar de que continuaba la guerra en Vietnam o que Charlie nunca pudiera elevar el volantín, ninguno de los dos se rendía. Charlie insistía en patear el balón, Mafalda bombardeaba a sus padres con preguntas que ellos también quisieran tener.

Quizas la diferencia más relevante entre ambos muchachos era la presencia adulta: Mafalda interactuaba visualmente con sus padres, desconcertados por esa niñita y sus preguntas indiscretas, pero de Charlie solo veíamos el mundo desde su perspectiva, con adultos ausentes, donde las criaturas más versatiles son un perro y un pájaro con nombre de concierto hippie.
Mafalda nunca pudo tener mascota, no tenía espacio en el departamento que habitaba con sus padres y que se encogió, primero con la llegadadel televisor y luego de su hermanito, Guille. UN departamento similar al que Quino la concibió. Ahora volvió de alguna manera al lugar donde nació, en forma de estatua en la esquina bonaerense de Chile con Defensa. (Podremos decir también que Mafalda nació en Chile y no faltamos a la verdad).
Nunca se van a encontrar, lo sé, pero pienso que Charlie se beneficiaría mucho si escuchara un par de horas a Mafalda y se olvidara de esa pelirroja, que Susanita se enfrentara a Lucy, que Linus compartiera su mantita con Felipe a ver si este se le quitan sus inseguridades y Manolito tratara de montar un espectáculo con ese asombroso par de mascotas ante las protestas de Libertad y Peppermint Patty.
Como dice Serrat...
(Fotos de El Forastero y Clarín.com)


12 sept 2008

Pequeñas (y grandes) ayudas

Esto tiene que ver con comics pero tambien es para un poco de reflexión.

Brad Meltzer, escritor de EE.UU. empezó una investigación para un libro llamado "El libro de las mentiras", que lo llevó a descubrir que la casa de Jerry Siegel, uno de los creadores de Superman se descomponía de manera deplorable. Vean el video:





Nada que ver con la casa de Renzo Pecchenino (Lukas) en Valparaiso. Los gringos deberían imitarnos.

Asi que el amigo Brad inició una campaña apoyándose en varios profesionales del medio para reunir fondos, mediante remates de diferentes productos y restaurar y transformar dicho lugar en un museo dedicado a este personaje.

Algunos opinaran que esto es una intrascendencia y que se podría usar esa misma energía para tareas más importantes, como . Por supuesto. Pero es también el deseo y el tomarse la molestia de realizar el trabajo, juntar a las personas y hablar y causar un movimiento lo que lo hace tan loable. No es necesari ser Superman y tener la fuerza para desviar el curso de los ríos para ser un Superheroe. A veces bastan las pequeñas acciones como no gastar luz, no botar basura en la calle parecen nimiedades pero contribuyen a mejorar el mundo.



A veces la ayuda puede parecer mínima personalmente, pero significar mucho para otros. Como la anécdota que la dibujante argentina Maitena Burundarena relato una vez en televisión con motivo de los desordenes que ocurrieron en Argentina en 2002 al 2003: como ella sentía que su trabajo era una boludez contrastado a la realidad del país. Reflexionando así sale a pasear y se sienta a lamentarse en una plaza, cuando una anciana se sienta a su lado y le pregunta que le ocurre. Martina le explica su situación y rompe a llorar.

La anciana consolándola le dice algo relevante: cuando en las mañanas ve en las notcias el caos que los politicos tienen al país, lo unico que ponía una sonrisa en su cara era la tira que Maitena publicaba. Gracias a ese comentario Maitena pudo comprender que su trabajo realmente significaba algo para otros, y que les ayudaba en la lucha del día a día. Da para pensar.

Otra alternativa es sumarse a grupos como la FUNASUPO (Fundacion Nacional para la Superación de la Pobreza, Chile) o colaborar con el Hogar de Cristo para generar un cambio en el mundo.

Por mi parte bien por Meltzer y que tenga éxito.
Imagen (c) Maitena.

9 sept 2008

La Continuidad en Comics I : Umberto Eco y Marvel)


  Cuando Umberto Eco publicó su  libro “Apocalípticos e integrados”, Marvel Comics recién estaba en pañales. Analizando el fenómeno de la comunicación de masas, Eco redactó un ensayo sobre Superman y la figura del superhéroe. La mención de otros personajes fue bastante incidental y siempre colocados en relaciçon al hombre de acero. Y con respecto a él y el medio, Eco lo resumió a una frase clave:
Superman no puede consumirse porque un mito es inconsumible”
Es decir, según Eco, Superman, como producto mediatico y figura mítica, no puede avanzar en la vida porque con cada cambio avanza hacia la muerte. Vive atrapado en una disyuntiva de presente perpetuo y progresod el día a día.
Las razones que justifican el estancamiento del personaje (recuerden, cómics anteriores a 1964, año de publicación del texto) varían desde las económicas hasta las narrativas. Y claro, supuestamente a los lectores (y a los editores mucho más) no les interesaba invertir tiempo y dinero en un personaje que iba a dejar de existir.
Eco, al tipear en su maquina de escribir esas líneas, no intuyó la revolución en el medio que se gestaba con la presencia incipiente del proyecto capitaneado por Stan Lee y Jack Kirby llamado Marvel.
En Marvel ocurrió todo aquello que el semiólogo italiano criticaba en Superman: los personajes cambiaban, ya fuesen sus trajes (Iron Man), como en sus actitudes (en Avengers); regresaban después de años de ausencia (Capitán América), tenían varios intereses románticos (Spider-man), se casaban (Fantastic 4), o lo más increíble morían (Gwen Stacy). Y cada evento quedaba registrado no sólo en la memoria de los lectores, sino también en el recuerdo de los mismos personajes que podían pasar meses o años sufriendo las consecuencias de aquellas historias previas. Si por ejemplo, el Dr. Doom moría en un episodio de los Cuatro Fantasticos, no podía aparecer de nuevo espontáneamente. Debía explicarse CÓMO sobrevivió a su aparente muerte, lo que permitía contar otra historia para la revista. En síntesis, esta herramienta era también un buen mecanismo para vender números atrasados de la editorial.
Armada con la continuidad, Marvel logró que los lectores se identificaran mejor con Peter Parker que con Clark Kent y los integró a sus filas (no por nada el termino Marvel-Zombie es tan famoso), pues a través de los lectores la misma editorial corregía o explicaba aquellas historias o detalles aparentemente contradictorios, (que los guionistas eran humanos también), otorgando a sus lectores los entonces celebres “No-Prizes”.
Cada evento podía incluso afectar la continuidad de otras revistas y quedar almacenada en la memoria del lector. Y de manera similar a las teleseries actuales, diferentes capítulos conformaban un tapiz más complejo del universo Marvel. Con esta editorial se demostró no solo que los lectores exigían más y prestaban atención a las lecturas que caían en sus manos.
¿Quién diría que años después esa misma herramienta se convertiría en un arma de doble filo?
Aunque Marvel logró crear un ejercito de consumidores incondicionales que no abandonaron las revistas una vez superada la etapa adolescente, la formula de alargar el tiempo de su propio continuo se vuelve más y más complicada con cada año (real) que transcurre. Los cambios en los personajes, para seguir las tendencias de la moda del momento, terminan por llevarlos a un punto en que aquello que les hizo atractivos en primer lugar se pierde y hay un instante en que debes detenerte o de lo contrario enfrentaras, como Eco lo advertía, al consumo inevitable del mito.
Comparados a los tebeos orientales (de Manga y Anime) que finalizan en cierto punto, los cómics de superhéroes continúan avanzando en el tiempo, enfrentados a la disyuntiva de la temporalidad. Un obstáculo que en la Distinguida Competencia sortean con periódicos “reseteos” cósmicos, pero a los que Marvel se niega a recurrir.
O al menos eso parecía…
Continuara.