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1 oct 2010

En ¿defensa? de Quesada

¿Mefisto? ¡Eso nunca ocurrió!

Durante esta semana, Joe Quesada, mandamás en jefe de Marvel ha concedido una serie de entrevistas refiriéndose a los entretelones que ocurrieron durante la elaboración de One More Day (OMD) y su secuela reciente  One Moment in Time (OMIT). En el sitio de Bajo la mascara, hacen un análisis de cada una de estas entrevistas. Lo recomiendo.
(Si, he hablado de esto antes, aca y aca, pero como el mismo Quedasa ha vuelto sobre el tema...)
  A ver , un pequeño resumen:  En OMD Spiderman estaba casado con la pelirroja MaryJane, pero para salvar la vida de su tia May (de 70 y tantos años), le cedía su matrimonio  a Mefisto (un personaje que representaba el papel de diablo en el universo Marvel). A tres años de esa historia, aun se mantiene la polémica, que se discute a varios niveles entre los aficionados lectores de comics del mundo. Tanto que debió publicarse hace poco OMIT para explicar que como Spiderman nunca se casó, lo ocurrido en OMD nunca pasó.
(En las historias de superheroes esto es más común de lo que me gustaría).
No soy un fan furioso de Spiderman y de hecho en la actualidad ya me considero desligado de la santidad de la continuidad (como cualquier lector veterano más inclinado a DC que necesita mantener la cordura). Pero comprendo a los fans que sienten que con esta historia les han arrebatado a su personaje con el que crecieron, vieron cambiar y con el que se sintieron identificados. Es desagradable esa sensación de volver atrás, pero era inevitable.
Muy a disgusto mío, entiendo a Quesada y el porqué de su desicion.  En la actualidad Spiderman ha alcanzado un nivel de popularidad similar, sino superior, al de Superman en el inconsciente colectivo, ayudado por las películas y series de tv. El problema es que al pasar a la categoría de icono, la continuidad se convierte en un problema  (que varios personajes de la editorial Marvel están sufriendo a diversos niveles y con diferentes soluciones). Hay que frenar el envejecimiento  de Peter Parker y mantenerlo en un status quo inamovible pero que a la vez permita la ilusión del cambio. A pesar de lo que muchos otros lectores les hubiera gustado que Parker  (cuya vida era tan relevante como las aventuras de su alter ego disfrazado) enfrentara un tema como el divorcio de manera realista, tal como lo plantee en otro post, un evento así es toro paso hacia el termino de la aventura y es ese final lo que la editorial no puede permitirse. Ya lo decía Eco.
Ahora, si se puede criticar por la solución escogida, y como ha perjudicado la percepción de los personajes. De hecho tanta explicación de este parche narrativo que es OMIT me parece un mal augurio. Primero la historia, luego otra historia para justificar los cambios, luego otra y otra... Ojala me equivoque pero todo este asunto puede terminar con una Crisis para Marvel.
Le deseo suerte a Quesada en este movimiento, porque si algo he aprendido es que nada es reversible por mcho que se intente. Sino, que se lo pregunten a Hal Jordan. No teman no lectores de comics, lo conocerán uds. muy pronto.
(Fuento foto: Taringa)

19 ago 2009

Continuidad en cómics III: ¡Mantenlo sencillo estúpido!

Cuando decía en post previos sobre como los personajes se convierten en íconos, (parte 1 y parte 2), pensaba lo que ocurre en Marvel con Spider-Man. A un año de distancia de ese remezón y sin un impacto mayor la cosa no parece haber cambiado mucho y parece que a pesar de las polémicas, el JOE dio en el clavo con su decisión.
Eso o a nadie le importa cual es el estado civil de Spider-man, mientras la historia sea buena.
Al otro lado de la cancha, en DC, (la otra gran editorial yanqui) la cabeza visible editorial, TCC Dan DiDio, decidió que era hora de traer de vuelta a un personaje clásico, para horror de unos y deleite de otros. No estaremos de acuerdo pero como parte del negocio del espectáculo, la editorial está en su derecho. Además, a estas alturas el lector de superhéroes veterano comprenderá (idealmente) que la continuidad perfecta no existe y que la verdad no es aquella que se ciñe a los hechos sino la que nos deja más satisfechos. Cierto es que desde nuestra visión como lectores que durante años siguen a tal o cual personaje, vemos como la editorial va y destruye personajes y continuidades en las que hemos invertido tiempo, dinero y emoción. Pero nos olvidamos que desde una perspectiva de negocios, la editorial tiene que seguir vendiendo y entre crear cosas nuevas y seguir apostando por ideas que venden, optan por mantenerse en el negocio con la idea garantizada.
Ambas situaciones, el “Mefistazo” arácnido y el retorno de San Barry, nos lleva a preguntarnos cual es el sentido de tanta cuidadosa continuidad si el siguiente vendrá y deshará las cosas como quiera.
En una entrevista dada a Tebeosfera, Mark Waid, quien precisamente ayudó a la evolución de Wally “Flash” West como personaje, comentaba los cambios en las historias, las retro-continuidades y la diferencia entre continuidad y coherencia. Hay mucha basura en 40 años y solo nos acordamos de cosas relevantes, afirma el autor. Y no vas a dejar la historia si te preocupas de los detalles y permites que eso te arruine la historia.
Tiene razón. Nadie se preocupa por el detalle que los lobos no hablan, lo importante es que quiere comerse a Caperucita.

Waid, que conoce las responsabilidades de un editor (partió como editor en DC y actualmente es el Editor en Jefe de Boom Studios), no es el único profesional que defiende esta postura. Al igual que Keith Giffen, ambos se muestran partidarios de la coherencia en los personajes antes que en las continuidades milimétricas. Por su parte, Erik Larsen, autor de Savage Dragon, planteaba una gran verdad: ¿A quien le interesaría seguir las historias de un Batman anciano y ver como su hijo toma su legado como el joven Batman? Pues aquellos que crecieron con el Batman original. Un héroe de segunda generación, afirma Larsen, apesta. No tiene un origen genial como el héroe original. Siempre es una continuación. Quizás por eso DiDio (doble D, para los amigos) optó por traer de vuelta a Barry Allen, a pesar de que en los últimos 20 años Wally West ha desarrollado más personalidad que su predecesor: no puedes explicar quien es Wally sin explicar quien es Barry. Asi que tomando prestado la personalidad de Gleason de CSI, lo traemos de vuelta y tenemos a un personaje vendedor.

Al lector, sostiene Larsen, no le gusta la idea de envejecer él y enfrentar un Peter Parker que sigue en el colegio. No, los lectores quieren un personaje que cambie, pero que no crezca. Una paradoja si es una historia que nunca acaba, pero con sentido si cerramos el libro al llegar al final que nosotros deseamos.

El concepto de dinastía puede parecer atractivo y crear un sentido de historia, pero sirve en ocasiones muy concretas. Funciona bien por ejemplo en El Fantasma de Lee Falk porque el legado está en la esencia de su personaje, la leyenda es parte de la historia del origen del personaje, pero difícilmente es traducible a otros personajes.
La verdad es que la continuidad muchas veces complica las cosas de manera innecesaria y lo mejor funciona cuando es sencillo: enredar demasiado un concepto y torcerlo lejos de hacerlo atractivo, o profundo, lo complica innecesariamente y aleja a cualquiera que desee seguirlo. Por eso divorciamos mágicamente a Peter Parker; Por eso Barry Allen vuelve de entre los muertos; hay que mantener los conceptos simples o entender una historia unitaria se vuelve más enredado que tratar de ver Lost a partir de la tercera temporada.

Las producciones japonesas son auto-concluyentes y por regla general no evitan el cambio (excepto en casos específicos, como DragonBall), sino que lo explotan. Pero terminan en un punto. La historia acaba y que venga la próxima. Las mejores historias también siguen ese patrón, desde el Superman All-Star a los Ultimates: limitadas, con un solo autor involucrado y un buen artista a los lápices.
En este caso lo que afirma Robert Kiyosaki, experto en negocios, se revela como una verdad: para que un negocio funcione bien, tienes que mantenerlo lo más sencillo posible. Pues no olvidemos que a fin de cuentas, de esto se trata todo y que incluso la continuidad es determinada por los vaivenes del mercado.

Pero eso, es otra historia.
(Imágenes de Comic Art Community, Fummeti.Org de Gianfranco Goria y SF Site)

2 ago 2009

Todo es cosa de publicidad 2

Siguiendo con el tema de la publicidad, debo confesar que lo que más admiro de Marvel, como compañía, no es su universo compartido ni las características de sus personajes ni como los enfocan. Sino su maquinaria publicitaria. Más allá de la calidad o del contenido de las historias, en esto de los comics, como en cualquier negocio, la publicidad es un elemento muy importante.

Personalmente estoy convencido de que eso es lo mejor que tienen y explotan y que siempre ha sido así. Sabemos que un producto no tiene que ser el mejor para tener éxito, sino que ser el más publicitado y muchas veces la basura vende, no porque la gente le guste la basura, sino porque la venden como si fueran joyas.

Las cualidades de marketing de Marvel son tradiciones que vienen de los tiempos de Stan Lee, donde el veterano muchacho sabía como tomar los conceptos de moda y presentarlos en un paquete atractivo, que atrapaba al lector. Su mayor capacidad es el uso de las palabras para vender lo que sea, un talento que ayudo a Marvel a ser lo que es hoy. Si lo que vende este mes es los Beatles. Si lo que está de moda es que el primer presidente negro se declara fan de Spider-Man, lo colocamos, no importa lo intrascendente que sea la historia. Lo importante es vender. Y Obama vende.

Todo se trata del negocio. Como presentarlo. Como venderlo. No interesa ser lo mejor del mercado, interesa ser lo más vendido del mercado. Ahí está la clave de todo el asunto.

Basta ver lo ocurrido en la Comicon de San Diego, donde MarvelDark Reing a la adquisición de los derechos de Miracle Man, (y eso que las historias actuales en mi opinión son las mismas de siempre pero con otra manera de contarlas, más lentamente). nuevamente se llevó los mayores vistazos por sus anuncios y la forma de anunciarlos, desde los eventos relacionados con el

Y la Distinguida competencia. A pesar de estar apoyada por un imperio de las telecomunicaciones, sus estrategias son bastante menos escandalosas. ¿Son deficientes?

Los proyectos más interesantes (y experimentales) de DC en este momento ni siquiera tiene que ver con lo más sonoro de su línea principal, como son Zuda y Wedsnesday Comics. Quizás sea una estrategia publicitaria más discreta, inspirada en el rumor, pero una publicidad discreta es en si misma un antítesis.

Basta comparar como las muertes de sus personajes más icónicos han sido expuestas por otros medios: Rápidamente, quien es más famoso: ¿Batman o Capitan America? ¿Cuál muerte debió causar un mayor impacto mediático desde la muerte de Superman?

Si dijiste Batman, te equivocaste.

Mientras que la defunción del Capitán América recibió menciones en prensa, la de Batman apenas si fue tocada por uno que otro medio. ¿Quién está fallando ahí? No podemos achacar toda la responsabilidad a Grant Morrison, ahí hay todo un departamento de comunicaciones internas que debería hacer eco de esos acontecimientos. Quesada logra que los diarios hablen de cómics, se presenta en programas, causa polémicas, es odiado o amado, pero hace su trabajo, heredado de Stan Lee: VENDE.


(Gracias a J. Javier y a The Daily P.O.P. por las imágenes)

23 jul 2009

Continuidad en Comics II: Personajes e Iconos

(Luego de un laaaaargo receso retomo el texto donde lo deje. Las siguientes entregas serán semanales. Atentos a ellas.)

Como decía Eco, ( y en la primera parte de este blog, mucho tiempo atrás) los personajes no pueden avanzar en el tiempo sin consumirse a si mismos. Si lo haces terminaras arruinando aquello que te produce dinero. Solo miren los Simpsons y como han sido administrados creativamente. Parece que el tiempo pasa solo para algunos de los personajes. Hay capítulos que rememoran la juventud de Homero y Marge en los 70, 80 y 90 pero nunca olvido el capítulo donde Lisa recibía una visión del futuro donde era adulta y se casaba…

¡en el año 2008!

Si empezamos a ponernos quisquillosos en la continuidad de los Simpsons, descubriremos que no se sostiene. ¿Pero le importa eso a alguien? Lo que importa es que la serie entretiene y vende (esa es la palabra clave en todo este artículo) y seguirá en cartelera hasta que deje de llamar la atención. Después de todo aquello que estorba en la venta del producto, debe ser desechado, ignorado u olvidado y nos quedamos con los arquetipos y como funcionan: Homero hara tonterias, Marge será quejumbrosa, Bart travieso, Lisa sera la conciencia moral y Maggie chupara su chupete.

Hace un año Marvel comics realizó una movida arriesgada: reseteo parte de su historia. Uno de los pilares de la continuidad del universo de esta editorial fue cambiado: Spider-man, el héroe arácnido bajo circunstancias narrativas que provocaron mucha polémica, renunció a su matrimonio por salvar la vida de su tía may. A raíz de eso Spider-man fue mágicamente divorciado… perdón la realidad es que nunca estuvo casado, por lo que no existió el divorcio.

Dejando de lado las reacciones de los aficionados más tradicionalistas o las polémicas tras bambalinas o las posibles inconsistencias narrativas, la historia Un dia más logro el objetivo que buscó antes la tristemente celebre saga del clon: devolver a Spider.man a la soltería, devolver al juego a un Spider-man más similar al personaje original, un adolescente perpetuo, un perdedor agradable y empatito que tiene que luchar día a día por salir adelante y luchar como Spider-man a pesar del rechazo de la sociedad. Todo eso ha vuelto, sacando del contexto a Mary Jean y dejándolo soltero. ¿Por qué romper con esa historia? Porque Marvel es un negocio y sabe que las historias que quiere su mercado son las del Peter Parker alegre que lanza bromas en medio de la acción. Pero tras todas las aventuras que dejan su marca el personaje se había alejado de los conceptos que vendían, se alejo de su publico objetivo y habia que rescatarlo. Regresar a lo que vendía: el Peter Parker adolescente vende, ya lo demostró Bendis en la serie Ultimate. Pero no era posible que la copia superara al original. Asi que el original, pacto con el diablo autocancelado, regresa a una semi-postadolescencia evocativa del spider-man prematrimonial, lo que era de alguna manera durante la primera mitad de los 80s.

¿Por qué tirar por la ventana la evolución del personaje? Porque es el Peter adolescente anonimo y soltero perdedor, es el que reconocen las masas, el que habita las películas y los dibujos animados. En los presentes tiempos, la competencia en el mundo del entretenimiento es mayor que nunca, con otras formas de evasión y la instalación de los cómics orientales (mangas) y sus múltiples temáticas e historias autoconclusivas; si los nuevos lectores pueden ser atraídos como sea, tienen que encontrar un Spider-man lo más cercano posible al que han visto en otros medios, películas animaciones o juegos electrónicos: ¿Nuevos enemigos? ¿Publicación tres veces al mes para llegar pronto a un numero de celebración? ¿Una aparición extraordinaria del primer presidente negro de los EEUU, fan declarado del personaje? Todo es válido para atraer la atención de los potenciales lectores. Incluso borrar decadas de historia pasada que solo limita las posibilidades narrativas.

La critica, proveniente de los sectores más tradicionalistas de los aficionados (los más "adultos") y que se acallan con cada día que pasa, invocan que lo que caracterizó a Spider-man (y por extensión a Marvel) en sus orígenes es esa sensación de que todo ocurría en el mismo universo real en que se mueven los lectores, a la misma velocidad. Ha dejado de crecer como persona para ser un ícono de características fijas, que nunca cambiara, cualquier cambió será una ilusión. Que ha perdido aquello que lesatrajo del personaje. Y al parecer, las ventas en este año han demostrado que Quesada tenía razón. No importa la continuidad mientras las historias se vendan.

Ahora, eso nos hace preguntarnos si el cómic mismo no es un medio de expresión por si mismo sino un comercial para los otros productos derivados de Marvel ¿Serán las otras divisiones de Marvel Entertaiment después más importantes que la casa que Stan (y Jack y Steve) construyó? ¿Es esto válido?

Por supuesto, es el negocio del espectáculo. Y todos recurren a estos trucos.

Porque en la Distinguida Competencia ocurren cosas muy similares…

Continuará… (La próxima semana, no el próximo año).