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3 sept 2012

24 x 24: el cómic. (1ra Parte)

Nunca me di el tiempo para postear el comic que trabajé en 24 horas. La verdad me metí en miles de otros proyectos simultáneos y lo fui postergando. Pero ahora lo corrijo y aquí coloco la primera parte de la historia, que fue realizada con la presión del tiempo y con mucho entusiasmo.











(Continuará... en la segunda parte)



18 ago 2010

Onomatopeyas al poder

 (Antes de meterme en lo que es el comic digital, web comics y demás, prometí que iba a sacar los reportajes pendientes que tenia  hace algunos meses, entre ellos, estos dedicados a las onomatopeyas.)

Uno de los elementos más característicos del comic es sin lugar a dudas la onomatopeya, como elemento visual y recurso narrativo.
Me refiero a ese conjunto de letras que imitan un sonido propio de la naturaleza, tambien usado en la literatura. Quienes recuerden el Batman de Adam West reirán de lo gracioso que era ver esos Bam Buff  Kapow aparecer en la pantalla emulando un sonido.
¡Santo efecto sonoro Batman!


Redundante cuando se piensa que cine y televisión si cuentan con ese recurso (audio) y que la onomatopeya en los comics nació precisamente para reemplazar el sonido ausente en un medio por excelencia visual, donde .

Pero desde el punto de vista teórico y de análisis semiótico, ¿que rayos son las onomatopeyas?
¿Son texto o imagen?
Aquí cito lo que me respondió Jose Torralba cuando lo pregunté por aquí:

 "Las onomatopeyas no son más que letras con una rotulación trabajada pero con una característica muy especial que las distingue: su aspecto no es arbitrario. Esta concepción no es original por supuesto, Eisner mismo la describe en relación al cómic en El cómic y el arte secuencial (apartados El texto se lee como una imagen –pág. 12– y Letras como imágenes –pág. 16–)."

 Mucho se discutió en su momento en Zona Negativa, (donde su servidor hizo sus pequeños aportes). Pero me gustan las oportunidades gráficas que ofrecen. Como lo muestra la incursión del team Morrison-Quitely en Batman y Robin.
Bang bang

Boomboom

BWKSSSSSS

SPLSH

SSSSSS


No sabría decir si innovó (hay que chequear todo el trabajo de Will Eisner  para asegurarlo), pero digamos reincorporó este recurso mezclandolo con el dibujo. ¿Es este el futuro de los fx del comic?
Una pena que los otros dibujantes no lo continuasen, pero ojala se popularice más adelante.

Pero ese es uno de los elementos que se pierden en las adaptaciones a otros mios pues es difícil de colocar en una pantalla o medio audiovisual, sin que parezca redundante o cómico. No queremos que las películas  Nolan evoquen siquiera la imagen de Adam West. Quizás por eso en los últimos tiempos las onomatopeyas parecían tan ausentes del comic americano, (mi principal fuente confieso), buscando parecerse más a su "hermano mayor".
Pero en realidad nunca se han ido totalmente. Ahora vuelven para recuperar el espacio donde funcionan de verdad.

30 oct 2009

De cuco, compadre, de cuco

El hombre se sentó frente a su interlocutor. Las palabras comenzaron a brotar de su boca. ¿O las tecleaba? Su mente estaba confundida. Demasiadas horas sin dormir desde el accidente. La discusión. La furia y la sangre que mancharon su camisa.

"No quería hacer este post. En serio.Tengo otras obligaciones."

La sombra frente a la silla lo miraba sin parpadear. Llevaba horas muerto. ¿O eran días?

"Tampoco quería pegarte tan fuerte... Pero tenías que recordarme que no se puede dejar pasar el dia de todos los muertos, Santos, Halloween, como quieran llamarle sin tocar el tema de los cómics de terror, que también los hay. Desde los clásicos de la EC comics a los más modernos como The Walking dead de Robert Kirkman. Tenías que recordármelo"...

El cadáver no respondió. La oscuridad cubría su grotesca expresión final, pero su peste atormentaba al relator.

"Vampiros, zombies, monstruos extraterrestres poco amistosos e incomprensibles, monstrous indefinibles acechan en las páginas de las revistas, muchos heredados de las tradiciones del cine, la teve, la literatura y otros medios. Algunos nacidos del papel y que dieron el salto al movimiento. Quizás puedan opinar que en el campo del terror el cómic tiene menos peso que los medios audiovisuales y es que transmitir la sensación de miedo, es bastante más difícil en el papel cuando se trata de un medio de imágenes estaticas, sin música ambiental o sonido de apoyo. Es en este caso cuando se aproxima más a la literatura y de ahí debe sacar su mayor fuerza.  Esa es mi opinión, al menos. ¿Estás de acuerdo?"

El silenció fue la respuesta.

"Eso pensé. Aunque permite ciertas libertades de estilo, de uso de imagenes expresionistas, de terrores más psicológicos, muchas cosas son más suaves de ver en un dibujo que en una película. De que hay muchos ejemplos, los hay... "

Miró al cadaver. Las moscas ya colonizaban la herida abierta en su cráneo. Su zumbido sofocaba su mente insomne.

"...pero divago. Mejor te citaré algunos ejemplos de cómics de terror que me han marcado:

El Siniestro Doctor Mortis: Si bien ya hable de este personaje del inconciente colectivo radial chileno, tengo que repetirlo. Sus comics hicieron pasar susto a más de uno. Entre rosas y cohetes, su impronta nunca me abandonó. Un programa radial convertido en revista. Subrepticiamente presente en todos nosotros. Y que decir del trabajo de Miguel Angel Ferrada que lo llevó a la web en su ya tercera temporada.

Vampirella: Aunque la sexy chupasangre atrae por otros exhuberantes atributos que por la naturaleza oscura de sus aventuras, Vampirella se mueve en mundos de hombres lobos y vampiros y otros entes sobrenaturales, incluyendo a cierto conde de Transilvania cuyo nombre no es Vrolok. Y que decir de los artistas que la han plasmado: Joe Jusko y Frank Frazetta le han hecho justicia con sus portadas entre otros. Es una de las más famosas, sino de las primeras Bad Girls yanquies, sucesora directa de las europeas Valentina y Barbarella y antepasada de Witchblade. Hay una curiosa relación entre algunos aspectos del erotismo y el terror...
(No pienses en eso, no pienses en eso...)
La Cosa del Pantano: Lo primero que leí de Alan Moore. Lo primero. La historia con Anton Arcane. Vaya. Santo Dios, como me supo asustar el británico en mi primera experiencia con él.  En cuatro números sin apenas conocer los personajes  o el mundo en que se vivía, Moore logró darme pesadillas. Cambió totalmente a un personaje secundario de terror de la DC comics y creo junto a Stephen Bissette un modo de hacer los comics sorprendente para los anglocontinentales. Como dato freak, te contaré que hasta tuvo su propia serie de televisón y otra... ¡De dibujos animados! SI, en 1991 y duró sólo cinco episodios.
Creppy: la versión española de revistas de miedo de la EC, con historias escalofriantes y bastante más crudas. El relato de un suicida por el maestr Berni Wrightson, otra versión del cuento del lobo, de Jordi Bernet, una historia de canibalismo (no recuerdo bien quien la dibujo) y lo que más recuerdo es el trabajo de Esteban Maroto "En nombre del diablo". Una delicia visual con el mismísimo caído relatando su versión de ciertos clásicos como Fausto o los acontecimientos en torno a Caín y Abel. Y como tuerce las cosas el principe de las tinieblas.

Sandman: Aunque como decía un amigo, Sandman fue un fracaso en el área del terror, la historia de Morfeo *tcc*  Sueño, comenzó como un cuento de miedo, que derivó despues en una historia más experimental y marcaría la pauta del sello Vertigo. De vez en cuando Gaiman se acrodaba que se suponía era un comic de terror y lo aplicaba. Como en la historia de los hombres lobo o el descenlace de Preludios y Nocturnos, que me recordó a la historia de Moore".

"Esas son las que me vienen a la memoria... ¿Cómo que más? ¿Qué te diga más?

Pues la diversificación moderna ha traído de vuelta varios temas del terror: los Marvel zombies, el regreso de Stephen King al terror con su American Vampire, (un proyecto en comics), el renacimiento de los comics EC en Dark Horse, la serie Grimm Fairy Tales, etc. También en la web abundan los comics de terror tales como lo que se ve en Zuda. Hay un tal Amancay que participa con un cuento de miedo.Y sin olvidar que el ganador de una de las temporadas ya está a la venta en EEUU y fue una historia de terror precisamente: High Moon.

"¿Te gustó?" 

"Vamos, responde.  Sé que estás muerto pero cumplí, ¿Verdad?  Te rompí el craneo con ese ladrillo, pero no fue para tanto. Manche todo de sangre, pero tras todos estos días no puedes seguir enojado por la pelea. ¿Me perdonas?"


"¿Me perdonas?"...


El cadáver se levantó y comenzó a caminar hacia él...

30 sept 2009

El nombre de la Rosa

Una de las cosas que me llama la atención del noveno arte (sigo sin saber cual es el octavo), es lo complicado que resulta para muchos definir este medio de expresión. Revisando el otro día sobre el premio de Gabriel Rodríguez por Lock a& Key (voy a seguir machacando sobre el tema, asi somos los periodistas) me llevo a descubrir la siguiente anécdota de Neil Gaiman:

“Una vez, hace años, fui invitado a un cóctel literario. Entre los presentes había escritores prestigiosos, críticos y editores. En medio de una conversación el crítico del Sunday Telegraph me preguntó a qué me dedicaba. Escribo comics, le contesté. Con cara de haber escuchado la confesión de un crimen monstruoso, balbucea ‘¿Qué... clase de comics?’. Cuando enumeré algunas de las últimas cosas que había escrito, el crítico respiró aliviado: ‘Pero mi querido amigo, usted no escribe comics, escribe novelas gráficas’.”
Extraído de "Cafe Literario"
No es la primera vez que he leído sobre lo incomodo que para muchos resulta referirse al término comic.  Parece que llamarlos novelas gráficas (un invento de marketing nacido en los 80, para referirse a los comics más caros, como dice Alan Moore), le da más categoría y se aleja de las connotaciones humorística que "cómic" puede tener.  La primera novela gráfica que se denominó como tal fue "Un contrato con Dios" del maestro Will Eisner, pero el momento de su publicación 1978, lo hizo para diferenciarse de los comics que inundaban el medio en esos años y para mostrar las oportunidades narrativas que presentaba el lenguaje de las narraciones ilustradas.

Cómic, historieta, revistas de monitos, siempre de manera despectiva. Suena mejor llamarlas novelas graficas. Pero que poco oímos del "cuento gráfico". En inglés el problema es similar (en parte heredado de ese idioma) , pero no por ello deja de parecer menos pretencioso.
En otros idiomas las definiciones son menos problemáticas: Fumetti en italiano, Bande-dessineé en francés siendo la gala la más exacta. Y más alla de las interpretaciones de su origen, un comic japonés llamado manga es exactamente lo mismo (no recuerdo que los conocedores de cine se refieran a la cinematografía japonesa con alguna denominación nipona a todo cine proveniente de ese país, como si se tratará de algo completamente distinto).
La verdad es que muchas veces da la impresión que el mundo del comic se avergüenza de su propio nombre con las implicaciones que asocia (confusión de continente con contenido) y que el nombre novela grafica es más dignificante. Pero en el fondo sigue siendo lo mismo: Ilustraciones juxtapuestas y otras imagenes en secuencia deliberada con el propósito de transmitir información y una respuesta estética del lector.
Ivo, amigo que respeto por su claridad de ideas y análisis de los problemas, sugirio en algún momento que España había solucionado el problema de como definir el noveno arte: durante años existió en la madre patria una revista que llevaba por título TBO y quedó en la memoria colectiva de los españoles el nombre asoiciado al producto: tebeo. No es una mala palabra, autoreferente, pero quizas es demasiado referente al contexto de la realidad española. No sé si podría ser adoptado por América Latina.
Aunque quizas no sea necesario. Despues de todo, la novela gráfica no es más ni menos que una manifestación del cómic, otra forma de mostrarlo y usar su lenguaje.
Pero sigue siendo un comic, sin importar el nombre que le coloquen.

9 sept 2008

La Continuidad en Comics I : Umberto Eco y Marvel)


  Cuando Umberto Eco publicó su  libro “Apocalípticos e integrados”, Marvel Comics recién estaba en pañales. Analizando el fenómeno de la comunicación de masas, Eco redactó un ensayo sobre Superman y la figura del superhéroe. La mención de otros personajes fue bastante incidental y siempre colocados en relaciçon al hombre de acero. Y con respecto a él y el medio, Eco lo resumió a una frase clave:
Superman no puede consumirse porque un mito es inconsumible”
Es decir, según Eco, Superman, como producto mediatico y figura mítica, no puede avanzar en la vida porque con cada cambio avanza hacia la muerte. Vive atrapado en una disyuntiva de presente perpetuo y progresod el día a día.
Las razones que justifican el estancamiento del personaje (recuerden, cómics anteriores a 1964, año de publicación del texto) varían desde las económicas hasta las narrativas. Y claro, supuestamente a los lectores (y a los editores mucho más) no les interesaba invertir tiempo y dinero en un personaje que iba a dejar de existir.
Eco, al tipear en su maquina de escribir esas líneas, no intuyó la revolución en el medio que se gestaba con la presencia incipiente del proyecto capitaneado por Stan Lee y Jack Kirby llamado Marvel.
En Marvel ocurrió todo aquello que el semiólogo italiano criticaba en Superman: los personajes cambiaban, ya fuesen sus trajes (Iron Man), como en sus actitudes (en Avengers); regresaban después de años de ausencia (Capitán América), tenían varios intereses románticos (Spider-man), se casaban (Fantastic 4), o lo más increíble morían (Gwen Stacy). Y cada evento quedaba registrado no sólo en la memoria de los lectores, sino también en el recuerdo de los mismos personajes que podían pasar meses o años sufriendo las consecuencias de aquellas historias previas. Si por ejemplo, el Dr. Doom moría en un episodio de los Cuatro Fantasticos, no podía aparecer de nuevo espontáneamente. Debía explicarse CÓMO sobrevivió a su aparente muerte, lo que permitía contar otra historia para la revista. En síntesis, esta herramienta era también un buen mecanismo para vender números atrasados de la editorial.
Armada con la continuidad, Marvel logró que los lectores se identificaran mejor con Peter Parker que con Clark Kent y los integró a sus filas (no por nada el termino Marvel-Zombie es tan famoso), pues a través de los lectores la misma editorial corregía o explicaba aquellas historias o detalles aparentemente contradictorios, (que los guionistas eran humanos también), otorgando a sus lectores los entonces celebres “No-Prizes”.
Cada evento podía incluso afectar la continuidad de otras revistas y quedar almacenada en la memoria del lector. Y de manera similar a las teleseries actuales, diferentes capítulos conformaban un tapiz más complejo del universo Marvel. Con esta editorial se demostró no solo que los lectores exigían más y prestaban atención a las lecturas que caían en sus manos.
¿Quién diría que años después esa misma herramienta se convertiría en un arma de doble filo?
Aunque Marvel logró crear un ejercito de consumidores incondicionales que no abandonaron las revistas una vez superada la etapa adolescente, la formula de alargar el tiempo de su propio continuo se vuelve más y más complicada con cada año (real) que transcurre. Los cambios en los personajes, para seguir las tendencias de la moda del momento, terminan por llevarlos a un punto en que aquello que les hizo atractivos en primer lugar se pierde y hay un instante en que debes detenerte o de lo contrario enfrentaras, como Eco lo advertía, al consumo inevitable del mito.
Comparados a los tebeos orientales (de Manga y Anime) que finalizan en cierto punto, los cómics de superhéroes continúan avanzando en el tiempo, enfrentados a la disyuntiva de la temporalidad. Un obstáculo que en la Distinguida Competencia sortean con periódicos “reseteos” cósmicos, pero a los que Marvel se niega a recurrir.
O al menos eso parecía…
Continuara.

2 sept 2008

Google Crome por Scott McCloud


Reactivo el blog despues de mucho tiempo. Y que mejor manera de hacerlo que con una noticia sobre lo util que se vuelve el lenguaje visual en estos días:

Había una vez un caballero norteamericano llamado Scott McCloud que pensaba que el cómic era más que tipos vestidos en ropa interior pegándose entre sí. Pensaba que era una forma hábil de comunicar y generar ideas e historias de todo tipo. Para demostrar esto escribió y dibujó un libro llamado "Understanding comics"( Como se hace un comic en español), en el que proponía toda una teoria sobre como crear comics y el proceso creativo en general. Luego enfoco sus ojos al mundo digital y escribio y dibujo un segundo libro llamado "Reinventing comics" (La revolución de los comics), en el que analizaba como el mundo digital había afectado al producción y comportamiento de este medio. Polémicas más o polémicas menos, ambos textos son relevantes para entender desde una perspectiva academica los códigos del tebeo, como le llaman los españoles.


El punto es que por estos dias Google, motor de búsqueda de internet por excelencia, tiene un producto llamado Google Chrome un navegador o browser propio (como Mozilla, Explorer , Firefox y Safari) para competir contra Microsoft por el dominio mundial, y a traves de los dibujos de Mr. McCloud explican el funcionamiento de manera entretenida. Directamente de su biblioteca central. Aun está en inglés, pero si Google busca recuperarse del abandono de sus profesionales que fundaron Cuil, no dudo que pronto traduciran el texto a otros idiomas.

Ni dudar en las capacidades pedagogicas del cómic. Yo aprendí inglés gracias a ellos.

Gracias a Newsarama por el dato y a Google por la imagen.